5 errores comunes al reconstituir compuestos con agua bacteriostática
Turbidez, precipitación, pérdida de potencia. La mayoría de problemas de reconstitución vienen de la técnica, no del diluyente.
1 de marzo de 2025 · 5 min de lectura
Como proveedores de agua bacteriostática, escuchamos con frecuencia el mismo patrón de problemas. En casi todos los casos la raíz es una de estas cinco causas.
1. Inyectar el agua directamente sobre el polvo
El chorro golpea el compuesto y lo desnaturaliza. Correcto: inyectar el agua lentamente contra la pared interna del vial y dejar que resbale hasta el polvo.
2. Agitar el vial
Muchos compuestos son sensibles a la turbulencia. Rota el vial en círculos lentos entre las manos, no lo agites como una bebida.
3. Reutilizar agujas
Cada nueva perforación con aguja usada aumenta el riesgo de contaminación bacteriana o de partículas del tapón. Usa aguja nueva cada vez.
4. Cadena de frío rota
Exponer el vial a temperaturas por encima de 25 °C o a la luz directa acorta su vida útil. El estándar es temperatura ambiente controlada (20–25 °C); refrigerar entre 2 y 8 °C tras la primera perforación es una práctica recomendada por muchos laboratorios.
5. Culpar al diluyente por resultados turbios
Cuando aparece turbidez o grumos, el reflejo es asumir un diluyente defectuoso. En la práctica la causa suele ser la calidad del compuesto, el pH, o la técnica. BacWater no puede certificar mezclas con compuestos de terceros.
Antes de tu próxima reconstitución, repasa nuestra guía completa para minimizar estos errores.